lunes, 16 de septiembre de 2013

Acusan a Mulhall por violaciones y tormentos a una detenida política

El fiscal federal Ricardo Toranzos acusó ayer al represor Carlos Alberto Mulhall por los tormentos y las reiteradas violaciones que en junio de 1976 sufrió Juana Isabel López mientras estuvo cautiva en una carpa, en dependencias del Ejército en la ciudad de Salta, luego de que fuera secuestrada por un grupo de tareas en Metán.
El Tribunal Oral en lo Federal Criminal de Salta hizo lugar a este planteo, y decidió recalificar la acusación contra los oficiales Fernando Chaín, Marcelo Diego Gatto y Ricardo Benjamín Isidro de la Vega, que estaban siendo juzgados como partícipes secundarios de la privación ilegítima de la libertad del conscripto Víctor Brizzi y ahora quedaron acusados como partícipes necesarios de este delito.
En la provincia esta es la primera vez que en un juicio oral por crímenes de lesa humanidad se plantea una acusación formal por delitos de índole sexual cometidos en el marco del plan sistemático de eliminación de personas ejecutado por las Fuerzas Armadas y sus socios civiles antes y durante la última dictadura. El fiscal recordó ayer que estos delitos de índole sexual han sido declarados también de lesa humanidad.
El Tribunal Oral en lo Federal acogió el planteo y le notificó a Mulhall que en relación a López, ahora se le imputa también tormentos y violaciones reiteradas, además de la privación ilegítima de la libertad por la que ya venía acusado.
Juana López estuvo detenida desaparecida por un mes. Toda su familia era militante del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) y sufrieron hostigamientos y detenciones arbitrarias desde 1975.
En julio del año pasado Juana contó en este proceso que fue secuestrada de su humilde casa en Metán en junio de 1976. El grupo de tareas la cargó primero en un Ford Falcon; luego, vendada, la subieron a lo que creyó que era un furgón, donde había otros detenidos. Fue conducida hasta un monte, del otro lado de la ciudad de Salta. Allí la arrojaron en una gran carpa verde (que pudo ver en una ocasión en la que se le corrió la venda), siempre con los ojos vendados,  las manos y los pies atados y la boca tapada.
En esa situación fue interrogada insistentemente por un hombre, y fue violada y golpeada. “Entre los llantos y los gritos (de otros detenidos) en esa carpa fue violada en reiteradas oportunidades”, subrayó el fiscal antes de recordar las palabras de Juana en este proceso: “(la violación) fue la peor tortura que pude padecer”. López nunca pudo saber si el violador fue uno solo o distintos hombres, porque estaba vendada.
Toranzos también acusó a Mulhall y al ex jefe de Seguridad de la Policía de Salta, Joaquín Guil, por el abuso deshonesto que sufrió Asunción Griselda Banegas en abril de 1976, cuando un grupo de tareas secuestró a su esposo, Aldo Bellandi, un hecho que se investiga en este proceso. Pero el Tribunal no hizo lugar a esta acusación, por lo que tendrá que ser derivada a instrucción para su investigación y posterior elevación a juicio.
Además, el fiscal anunció que estudia plantear acusaciones más graves en contra de 7 de los 17 imputados. Lo hizo al término de los últimos testimonios, y de un careo. Las nuevas acusaciones dieron un adelanto de lo que podrían ser los alegatos, que todavía no tienen fecha para su producción.
Antes de cerrar la audiencia, el Tribunal informó a Mulhall, Chaín, Gatto y De la Vega de los cambios en las acusaciones. Los tres últimos dijeron que declararán más adelante.
El debate pasó a un cuarto intermedio hasta el 30 de septiembre, cuando concluirá la incorporación de prueba y comenzarán las indagatorias.
 
 
Que si, que no, que no se entiende
 
La respuesta del Tribunal al intento del fiscal Ricardo Toranzos y del querellante David Leiva (Encuentro Memoria Verdad y Justicia) para que se califique de manera más grave la acusación al oficial Ricardo de la Vega generó ayer un intercambio lleno de tecnicismos; y una confusión generalizada, aún en los técnicos.
De la Vega venía siendo juzgado como partícipe secundario (el que coopera para la ejecución de un hecho) de la privación ilegítima de la libertad del conscripto Víctor Brizzi. Pero para el fiscal y el querellante David Leiva, el oficial debe responder como partícipe necesario (una ayuda sin la cual no se habría podido cometer el hecho criminal en cuestión). Ambos consideran también que prestó esta colaboración para la comisión de la desaparición de Brizzi, no solo para su secuestro.
Fundan su razonamiento en que en el juicio quedó probado que De la Vega era S1 (jefe de Personal) y como tal integraba la plana mayor del Regimiento V de Caballería: “Participó en la decisión y ejecución, a través de sus subordinados, de la desaparición de Víctor Mario Brizzi, por lo que debe responder como autor mediato”, sostuvo el fiscal. El autor mediato es aquel que se vale de otra persona para cometer un delito, en este caso la desaparición o el homicidio de Brizzi. Leiva lo acusó como “autor mediato del homicidio doblemente agravado (…) en concurso real con privación ilegal de la libertad y aplicaciones de tormentos agravados”.
El Tribunal declaró inadmisible este planteo. El fiscal aclaró que solo había realizado una nueva calificación del mismo hecho, la desaparición de Brizzi.
Se inició entonces una discusión a la que trató de poner fin el anuncio del secretario Mariano García Zavalía: “Al planteo del fiscal, se hace lugar, si la ampliación es solo por Brizzi”, dijo. El Tribunal notificó a De la Vega que ahora está acusado como partícipe necesario de la privación ilegítima de la libertad de Brizzi, algo que nadie había pedido. La discusión siguió luego de terminada la audiencia. Aunque nadie está muy seguro, al parecer la decisión del Tribunal no inhabilita al fiscal y a las querellas a que en los alegatos acusen de nuevo a De la Vega por el homicidio de Brizzi.
La ampliación de la acusación está prevista en el artículo 381 del Código Procesal Penal de la Nación para los casos en que durante un debate surjan hechos nuevos relacionados con el delito que se atribuye al acusado o cuando surjan circunstancias que agraven la calificación.

domingo, 15 de septiembre de 2013

Ultima audiencia de testimonios

 
 
El Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Salta convocó para hoy a los últimos testigos que prevé escuchar antes de dar la oportunidad de hablar a los acusados que deseen hacerlo y comenzar a escuchar los alegatos de las partes. La intención es que la sentencia se conozca a mediados de octubre.
Los convocados a declarar son Carlos Aramayo, hermano de la docente Silvia Aramayo, desaparecida desde septiembre de 1976; Ramón Oscar Guardia, solicitado por el defensor oficial Federico Petrina (que asiste a la mayoría de los acusados), y Argentina Ríos, solicitada por el querellante David Leiva para referirse al joven René Russo, que estuvo detenido en la cárcel de Villa Las Rosas desde el 24 de marzo de 1976 y fue desaparecido presumiblemente de la Central de Policía, en diciembre de ese mismo año.
Los otros dos testigos, los policías retirados Roberto Medina y José Carrasco tienen que carearse por diferencias entre sus declaraciones en relación al hallazgo de los restos del periodista Luciano Jaime, secuestrado el 12 de febrero de 1975 y cuyo cuerpo fue sometido a una explosión en el paraje El Encón Chico. Medina y Carrasco integraban el Departamento de Criminalística de la Policía y participaron del procedimiento luego del hallazgo de los restos.
El Tribunal solicitó a los partícipes de este juicio que concurran a la audiencia de hoy debido a que pueden producirse planteos. El querellante Leiva y el fiscal federal Ricardo Toranzos ya anunciaron que ampliarán la acusación. Leiva informó que será sobre el teniente Isidro de la Vega, el fiscal no adelantó a quiénes imputará hechos más graves.
En este proceso también participan como querellantes los abogados Susana Aramayo, Tania Kiriaco, Matías Duarte, Gastón Casabella y Carlos Saravia, mientras que por la defensa actúan Petrina , Martín Bomba Royo, Orfeo Maggio, Dardo Verchán y José Luis Garzón.
Este juicio se inició en mayo del año pasado. Están siendo juzgados 17 hombres: los militares Carlos Mulhall, Héctor Ríos Ereñú , Joaquín Cornejo Alemán, Miguel GentilVirtom Mendíaz, Marcelo Gatto, Fernando Chaín e Isidro de la Vega; los policías Joaquín Guil, Ramón Vivas, Julio Correa, Víctor Almirón, Mario Pachao, Raúl Toledano y Felipe Caucotta; el guardiacárcel Juan Carlos Alzugaray, y el civil Juan Manuel Ovalle. Todos están acusados por delitos de privación ilegal de la libertad, tormentos y homicidio cometidos entre enero de 1975 y marzo de 1978, en perjuicio de 34 personas, 30 de las cuales fueron asesinadas o desaparecidas. 

viernes, 6 de septiembre de 2013

Coca se fue esperando Justicia...

Doly Mabel Perini de Gallardo para nosotros Coca Gallardo, se nos fue en el día de hoy, con mucho dolor y bronca esperando la sentencia de la Mega Causa donde se esta enjuiciando algunos de los responsables de la desaparición de su compañero Ramón Gallardo desaparecido por las fuerzas de seguridad de esta provincia. 
Luchadora incansable y fundadora de la Comisión de Familiares de Salta nunca se callo y siempre busco Justicia, camino y recorrió incansables caminos, buscando a Chicho, grito, scracho e interpelo a todo los jueces, policías  militares devenidos en políticos que nunca respondieron.
Coca descansa ya y nosotros tomamos tus banderas, tus fuerzas, tu coraje,  porque la lucha por Memoria, Verdad y Justicia continua hasta que este preso el ultimo genocida. Coca Presente!!!

lunes, 2 de septiembre de 2013

Jornada por la Memoria, Verdad y Justicia en La Caldera


La Comisión de la Megacausa integrada por distintas organizaciones de Derechos Humanos, viene realizando jornadas educativas y el lunes 2 de setiembre, estuvo brindando un taller con los chicos de los 5°, 6° y 7° grados de la escuela Juana Moro de López.
Ayer estuvieron integrantes de la Comisión de la Megacausa que sostiene y acompaña los juicios por los crímenes cometidos en Salta durante la dictadura civico - militar en la localidad de La Caldera brindando un taller sobre Derechos Humanos.
La jornada de concientización se desarrolló en la escuela número 4077 "Juana Moro de López".
Participaron los alumnos de los quintos grados A y B, en el turno de la mañana. Y por la tarde fue el turno de los chicos de los dos sextos y dos séptimos.
La temática del taller estuvo dirigida al fomento de una postura personal respecto de la visagra histórica que marcó el denominado “Proceso de Reorganización Nacional” y el Terrorismo de estado implantado desde antes de 1976 y hasta 1983.
El repaso comenzó por los acontecimientos nacionales, luego los provinciales para terminar (y lo que se está juzgando) por lo acontecido en el paraje El Gallinato.

Hoy volverán a la La Caldera para continuar con los talleres llevados a cabo en instituciones educativas. A la noche estarán en el BSPA.
Agradecemos la posibilidad de la mesa de gestión de la Caldera, a los directivos y maestros por tan emotiva jornada.

miércoles, 28 de agosto de 2013

Las últimas palabras de Martín Cobos: “Ayudalo a Enrique que lo van a matar”

Por Laura Urbano.
Fuente Nuevo Diario de Salta

Una muerte y un exilio. Esas fueron las situaciones que vivieron los miembros de la familia Cobos desde la madrugada del 25 de septiembre de 1976 cuando hombres vestidos de civil, con medias en la cabeza y calzados con borceguís irrumpieron en su domicilio a las 2 de ese día buscando a Enrique Cobos, quien militaba en la Juventud Peronista (JP), y era de las filas montoneras. Terminaron fusilando en la entrada de una casa de vecinos de la zona al más chico de los Cobos, Martín, quien en ese momento tenía 18 años.
 “Ayudalo a Enrique que lo van a matar”, fueron las últimas palabras de Martín, tras haber sufrido el acribillamiento que dejó  30 balas en su cuerpo. Falleció ese mismo día tras ser llevado al Instituto Médico, la entidad que más cercana quedaba del lugar donde ocurrió su matanza.
Los recuerdos de aquella madrugada fueron revividos por los testigos en la inspección ocular que se hizo ayer en la calle General Güemes 1979, en el marco del mega juicio que se lleva adelante por delitos de lesa humanidad en perjuicio de 24 víctimas durante la última época de la represión en Argentina. Donde se hizo la inspección es la vivienda que habitaban en el momento de los hechos los padres de los Cobos, los tres hermanos (Cristina, Amparo y Martín), y la empleada doméstica con su pequeño hijo. Enrique se había casado en abril de ese año, por lo que se había mudado al barrio Santa Lucía. Ya el 24 de marzo de 1976, había sido detenido por el Ejército en la casa paterna, recuperando luego su libertad. Cristina, quien también busca Justicia por su compañero desaparecido, el soldado Víctor Brizzi, recordó que la persecución era sobre ella y Enrique, militantes de la JP. Esta es una de las últimas acciones que se están llevando adelante en el mega juicio. Si bien ayer se preveía contar con la declaración de la jueza Martha Sofía Poma en su domicilio de San Lorenzo, la actividad fue suspendida para hoy a las 15. Mientras, se espera la que sería la última audiencia de testimonios para el próximo 10 de septiembre.

Un fusilamiento


El 25 de septiembre a las 2 tocaron el timbre. Ya afuera, dos personas se encontraban en la esquina de Güemes y Pedernera haciendo de vigías. Los represores ingresaron a la fuerza por los techos de la casa y la puerta. Obligaron al matrimonio Cobos,  y a Amparo, Cristina, a tirarse al piso. Los golpearon. La empleada se encerró en su habitación con su hijo. Martín, quien dormía en la habitación que antes compartía con su hermano Enrique, fue encontrado por los policías y golpeado brutalmente, al grito “hijo de p…vos sos Enrique”. Logró escapar, trepó las escaleras del patio interno, salió a la terraza y saltó. Allí comenzaron las primeras ráfagas de la balacera que sintieron los vecinos. Oscar Camacho, amigo de Martín, quien vivía al frente de los Cobos, vio cómo su amigo se dirigió a su puerta, mientras desde dos autos que estaban estacionados en la casa de los Cobos disparaban. Martín logró llegar hacia la esquina y dirigirse por Pedernera media cuadra a fin de ingresar a una conexión que había entre dos viviendas para escapar. Pero se encontró con la conexión cerrada y fue entonces que uno de los hombres de cara cubierta lo acribilló enfrente de la puerta de entrada de la casa donde vivía María Encarnación Martínez con sus hermanas y sus padres. Escucharon el fusilamiento y el pedido de socorro de Martín.  Luego del hecho, sintieron a Martín siendo arrastrado hasta la vereda por quien fuera su verdugo, para de allí escapar en los autos que se usaron en el operativo. “Llamamos a la Policía y dijeron que no toquemos nada, que ya iban a venir a ver qué había pasado.  Hasta el día de hoy los seguimos esperando”, dijo Martínez.

En medio de todo esta operación, había una persona con la cara descubierta que “digitaba todo”, contó Cobos. Camacho, por su parte, dijo que a esa misma persona la vio tiempo después, durante la democracia, pero no recordaba su nombre. Cobos, por su parte, reconoció que entre los partícipes estaba Víctor Hugo Bocos, quien está siendo investigado por las torturas que sufriera también otro de sus hermanos, Victor Manuel Cobos, en diciembre de 1976. Esto se encuentra siendo investigado en una causa que involucra al empresario Marcos Levín. El mismo día que falleció Martín, Enrique fue buscado por sus amigos y familiares que lo escondieron por una semana hasta salir de Salta y después del paso por otras provincias, del país. Su hija recién nacida quedó en manos de sus padres, quienes se hicieron cargo de su crianza hasta que él y su mujer pudieron finalmente volver.

lunes, 26 de agosto de 2013

Inspeccionarán la casa de la familia Cobos. Ultimas audiencias.

Por Elena Corvalan

Ya en los últimos tramos de juicio por delitos de lesa humanidad que se lleva a cabo en Salta desde mayo del año pasado, el Tribunal Oral en lo Federal Criminal de Salta tiene previsto llevar a cabo mañanamartes 27 una inspección ocular en el domicilio de la familia Cobos, donde un grupo de tareas asesinó al adolescente Martín Miguel Cobos, el 25 de septiembre de 1976. 


Para llevar a cabo esta inspección, prevista para las 15, en el domicilio de la calle General Güemes al 1900, el Tribunal convocó a siete testigos, entre vecinos y amigos de la familia y la hermana del adolescente, Cristina Cobos, quien es querellante en este proceso por este crimen y por la desaparición de su marido, Víctor Brizzi, el 8 de marzo de 1976 cuando estaba prestando el servicio militar obligatorio en el Regimiento 5º de Caballería con asiento en esta ciudad. 

Cristina Cobos prestó declaración testimonial en este proceso en septiembre del año pasado y aseguró que su familia fue víctima del terrorismo de Estado por su tradición de militancia peronista.

Brizzi militaba en la JP, donde compartía militancia con su esposa y su cuñado, Enrique Cobos, quien fue detenido el 24 de marzo de 1976, en un allanamiento realizado en la casa paterna, en la calle General Güemes. Posteriormente Enrique fue liberado y pudo salir de la provincia y el país. 

La madrugada del 25 de septiembre el grupo de tareas que irrumpió en la casa de los Cobos lo buscaba a él. Los represores maltrataron a toda la familia, incluso le rompieron los dedos de la mano derecha al padre, y le destruyeron un automóvil. Martín Cobos fue despertado a golpes, y finalmente lo mataron a tiros cuando intentó escapar. 

lunes, 12 de agosto de 2013

Un coronel fue como testigo y salió imputado

El coronel retirado Luis Dubois declaró ayer como testigo en el juicio por delitos de lesa humanidad que se desarrolla en esta ciudad pero salió con la confirmación de que será convocado a indagatoria como imputado en la causa abierta para investigar la responsabilidad de la plana mayor del Ejército en Salta por las detenciones irregulares realizadas el 24 de marzo de 1976 en perjuicio de un número todavía indeterminado de personas que fueron alojadas en un centro clandestino de detención que funcionaba dentro del predio militar. Esta causa está radicada en el Juzgado Federal Nº 1 de esta ciudad.
Dubois fue convocado a dar su testimonio sobre cuestiones generales del funcionamiento del Regimiento 5º de Caballería en Salta, dado que entre enero de 1975 y noviembre de 1976, estuvo en este Regimiento y en este proceso se investiga, junto a otros 33 crímenes de lesa humanidad, la desaparición del conscripto Víctor Brizzi, el 8 de marzo de 1976, desde las dependencias del Regimiento de Caballería.
A poco de iniciado su testimonio el coronel reconoció que era jefe de Logística y que, como tal, integraba la plana mayor del Ejército en Salta. Esto motivó que el querellante David Leiva desistiera de continuar preguntando, dado que él presentó la denuncia para que se investigue a la plana mayor por las detenciones irregulares. Dubois insistió en que si bien integraba la plana mayor, no participaba en las reuniones, porque sus funciones se limitaban al abastecimiento y mantenimiento: “(El logístico) es el oficial como en los suburbios del cuartel”, minimizó antes de terminar reconociendo que sí había participado de “tres o cuatro reuniones”.